jueves, 12 de mayo de 2016

Existen cierto tipo de trabajos que te permiten entrar por un ratito en las vidas privadas de personas desconocidas.
Yo que soy un poco de todo y mucho de alguna cosa, en algún momento de mi vida he desempeñado el complejo y divertido oficio de recepcionista en un hotel.
Un hotel es un lugar donde habitan miles de personas de forma rotativa. En este tipo de alojamientos los clientes disfrutan de sus días de vacaciones, sus noches descanso de un largo viaje por trabajo, familia o quien sabe que circunstancia y cada cual lleva en su maleta un montón de historias, pero lo que mas pesa, en cualquiera de los casos siempre es el equipaje que corresponde a la propia identidad de cada uno.
Hay días en los que la faena es mas tranquila y dedicas tu tiempo a organizar facturas, entradas previstas y contabilidad, pero lo realmente interesante es el huésped.
http://www.inma-castrejon.com/

miércoles, 24 de septiembre de 2014

sueño de una noche de verano


Hoy despierto de un sueño

He pasado por la noche mas larga de toda mi vida, paseando por las estrellas encendidas y parando a comer en la luna, en las lunas.

Hoy sonó mi despertador sin haberlo programado, de igual manera se puso en hora como me indujo a dormir entre tus brazos.

Abrí despacio los ojos, primero el derecho y a continuación el izquierdo, poco a poco, sin prisas por descubrir que se había hecho de día. Bajé mis piernas de la cama, sintiendo el roce de las sábanas tibias aún de tu compañía, busqué mis babuchas de pelo, solté mi peluche y me dirigí al aseo a desahogar las aguas.

Hoy desperté y era otoño, desperté en una lluvia fina, en una niebla espesa, en una luz limpia, en mi casa de siempre, en mi mesa de trabajo, en mi vida cotidiana donde tu nunca exististe...

Hoy sonó un despertador que yo no puse. Me robó la ilusión, me despertó a la vida, aquella que transcurría sin haberte imaginado siquiera.

Hoy volví a encontrarme en mi, de donde nunca había salido, pero que ya no es lo mismo sin ti...

Sueños marchitos...

Inma Castrejón, la bruja de chocolate

martes, 5 de agosto de 2014

camino de la cuidad esmeralda

He pasado un puñado de días en el otro lado del mundo,

 un lugar maravilloso al que solo se llega por un camino de baldosas amarillas lleno de historias.

Ha sido un viaje inesperado, de esos que la vida te pone por delante con un lazo rojo y envuelto en papel celofán y que me ha devuelto de regreso a casa con los ojos mas claros, las ideas mas limpias y el alma llena.

Yo siempre defendí la importancia del camino, que la vida no son metas, son recorridos en los que cada cual decide como, por donde y con quien y es en este camino en el que las cosas se van complicando. 

Conoces a personas que se quedan un rato y luego se marchan para siempre, otras están constantemente, hay algunas que se quedan en tu corazón sin estar nunca mas.
Hoy he regreso de mi trayecto a la cuidad esmeralda, donde llegar ha sido impresionante, pero yo siempre me quedaré con el como llegué a ver al mago de Oz...

chasqueo mis chaplines colorados y recito la frase:

"como en casa se está en ningún sitio"

(Enamorada de la vida)
Inma Castrejón, la bruja de chocolate

lunes, 23 de junio de 2014

Fundación Puentes del Mundo




Hacer algo para mejorar la vida de las personas que nos rodean es mas sencillo y mas complicado de lo que uno pueda llegar a pensar.


No todo el mundo está dispuesto a recopilar esfuerzos, recursos y tiempo para ofrecerle al prójimo, solo el hecho de tener la voluntad de hacerlo, ya es meritorio.

Este fin de semana he tenido la enorme suerte de conocer mucho mas la labor de una persona impresionante, Nacho Sandoval. 

Se que el se quitará todo el mérito, porque tiene la bendita manía de hacerlo solo y exclusivamente porque le sale del alma, pero movilizar a tantas empresas, caras conocidas con corazones enormes como Raquel Mosquera, Marta Valverde, Fernando Ramos, Juan Carlos Rivero , ONG como Word Vision España y Feaps, instituciones como ayuntamientos,  deportistas como Saúl Craviotto y Javier Herranz, Músicos como The Morrigans, voluntarios, Cristina Martín, Nacho Junior, Belén González y personas increíbles es, bajo mi punto de vista, trabajo de héroes.

Me siento pequeña, porque mi grano de arena se diluye en un mar se sonrisas con las que adorna la vida de miles de personas que encuentran refugio gracias a su labor.

Este fin de semana la cuidad de Oviedo ha celebrado su VII descenso dolidario, con carrera solidaria, gala benéfica y premios a organizaciones que velan por proteger la infancia, las desigualdades y a las personas que carecen de recursos que otros disfrutamos sin prestar atención.

Estoy sumamente orgullosa de haber tenido la oportunidad de formar parte de esta iniciativa increíble y compartirla con personas que jamás sacaré de mi corazón.

Gracias Nacho por regalarme un nuevo punto de vista, ojalá pudiera hacer muchísimo mas.

Inma Castrejón, la bruja de chocolate
  

domingo, 1 de junio de 2014

Retratos

Las fotos...

He repartido miles por el mudo, retratos de sonrisas obligadas por una patata y un pajarito.
Fotos.


Aquellas que fueron quedando en cajones ahora ajenos. Mesitas de noche ya de otros, de otras, de otros recuerdos que alguien suplió y yo sustituí.


Fotografías. Archivos radiográficos de un esqueleto de recuerdos quebrados. Puñados de vida abandonados a su suerte que quizás alguien encontrará por accidente en el fondo de una caja de zapatos.


Mis fotos, mis sonrisas animadas por pajaritos y patatas, sin ganas de sonreír a veces y otras aguantando la carcajada detrás de una pose correcta...


Recuerdos. Recuerdos de como éramos cuando nos quisimos, cuando dejamos de hacerlo y cuando volvimos a intentarlo. De los niños que compartimos, los tuyos, los míos, los de otros, los niños, las abuelas, los hermanos finados, los vivos, los ausentes, los que envejecieron, los que no son nuestros...


Retratos de una vida pasada que solo permanece en mi vago recuerdo. Esa memoria frágil que no se cuanto tiempo mas logrará almacenar aquellas fotos que nunca jamás volveré a ver.
Recuerdos que solo recordará el olvido...


Inma Castrejón, la bruja de chocolate

domingo, 27 de abril de 2014

Melancolía

Cuando quiera escaparme te cogeré de la mano, te besaré la mejilla y te recordaré mi cariño.

Cuando vaya a cerrar la puerta procuraré hacerlo suavemente, para no asustarte, para mimar tus oídos.

Cuando gire la llave desde el escalón de la calle lo haré despacio, susurrando metálicamente el adiós envasado...

Cuando decida escaparme no lo haré por la noche, escogeré la mañana fresca para que el adiós sea dulce y suene a un "hasta luego".

Cuando agarre mi bolsa solo llevaré recuerdos y alguna muda, me llevaré las fotos que no nos hicimos, los pensamientos que quedaron en la punta de los labios y aquellos abrazos que nunca quisimos demostrar en público.

Cuando me suba al tren de la despedida no quiero verte en el andén, porque se que las lágrimas caerán por mis mejillas y no quiero que me veas triste...

Cuando decida marcharme solo dame un beso. Prometo escribirte y lanzar al mar mi mensaje dentro de un vidrio sellado.

Cuando decida marcharme...cuando yo me vaya quizás ya nos hayamos ido hace mucho tiempo y el adiós solo sea un trámite necesario...

Melancolía....

Inma Castrejón, la bruja de chocolate

domingo, 20 de abril de 2014

los hilos del tiempo

El tiempo me enseñó a creer que hay una fuerza poderosa que hace que dos personas terminen encontrándose.

Irremediablemente la vida tira de nuestros hilos para acercarnos o alejarnos. Da igual lo lejos que hayas estado,lo diferentes que seamos, la madre tierra nos impulsa a encontrarnos.

El tiempo me ha demostrado que hay mas detrás de una mirada, que no son las palabras las que hablan, ni los dedos los que tocan. 

El tiempo me dijo que tu estarías ahí, en el momento justo y justo cuando ya no te esperaba...

Mi reloj cumplió la cita, el sabía que era esa y yo, pensando en otra cita cualquiera.

El tiempo me dijo que se pararía, que no me pediría permiso, que todo estaba escrito...

El tiempo me cogió la mano, me llevó a tus brazos y me abandonó a tu suerte...

El tiempo

Inma Castrejón, la bruja de chocolate